domingo, 14 de julio de 2019

Mi experiencia en el Acta Arthotel en Andorra la Vella




El Acta Arthotel está muy bien situado, a un paso de la Avenida Meritxell, la calle más comercial de Andorra y muy cerca de restaurantes, comercios de todo tipo, etc., se encuentra a un paseo de unos 15 minutos de las estación de autobuses.




El hotel dispone de un aparcamiento compartido de pago, amplio, muy limpio, el señor que se ocupa de la limpieza del parking es muy amable y atento, me informó antes de preguntarle sobre como podía acceder al hotel, el uso de la tarjeta, etc., el parking tiene buena luz y plazas cómodas desde el se puede acceder directamente al hotel recogiendo antes en recepción la tarjeta magnética de tu habitación pues la necesitas para que el ascensor te lleve a la planta en la que estés alojado. También puedes dejar el coche directamente en el parking y salir a la calle por el ascensor para acceder a la entrada del hotel que está a unos pocos pasos.




El servicio de recepción es en una sola palabra, magnifico, el recibimiento fue muy amable y atento por parte de la señorita Roser Amat que nos atendió con una profesionalidad y atención magníficas, ojalá todos los hoteles contasen con personas tan atentas.
La señorita Amat nos explicó todo al detalle, algunas cosas las preguntamos más de una vez (por el cansancio del viaje) y no dudó en responder de nuevo sin un mal gesto. Además tuvo en cuenta el detalle de mi discapacidad, algo que le agradezco inmensamente tanto a ella como al hotel.

Nos alojaron en la suite Hemingway, una habitación espectacular de un gran tamaño y con vistas al río y la montaña. Esta habitación cuenta con un baño completo con ducha de chorros y bañera de hidromasaje y otro baño aparte con ducha accesible y todo lo demás para personas con movilidad reducida.



La habitación en si se compone de un hall de entrada, los dos baños, un salón convertible en dormitorio desplegando el sofá cama y un dormitorio principal con una cama de magnificas dimensiones.



Hay varios armarios de buen tamaño con perchas más que suficientes para acomodar todo el equipaje que puedas llevar.

Hay una mininevera con unas cuantas botellitas de agua cortesía del hotel, un detalle de agradecer y también hay caja fuerte digital en la habitación, esto debería ser norma en todos los hoteles por la comodidad y tranquilidad que supone dejar tus objetos de valor bien guardados cuando sales de tu habitación.

También cuenta con una televisión de buen tamaño aunque solo la utilizó el peque pues las vistas al río y la montaña son fabulosas tanto de día como de noche.


 


El sofá cama es muy cómodo, nuestro hijo habría podido dormir en el con 5 o 6 de sus amigos por su tamaño.




La cama principal es de tamaño gigante, son dos camas unidas, creo que de 135 cada una, con colchones comodísimos y almohadas también muy cómodas, descansamos muy bien. La ropa de cama es de muy buena calidad al igual que las toallas y albornoces y todo se encontraba perfectamente limpio y preparado para su uso, es muy gratificante encontrar toallas de calidad suaves y bien dobladas y sabanas bien planchadas y estiradas perfectamente limpias.






Tanto los baños como la habitación se encontraban perfectamente limpios y ordenados, en los baños encontramos un generoso surtido de geles, jaboncitos, gorro de ducha …, incluso maquinillas de afeitar desechables con crema de afeitar y cepillos de dientes con una pequeña dosis de dentrifico. Casi cualquier cosa que puedas necesitar para tu aseo personal por si te has olvidado algo en casa.








Por poner alguna pega, la bañera/hidromasaje tenía un par de piezas sueltas y hay que cambiar la manguera de la ducha pues tiene la funda metálica rota. Los lavabos también se ven bastante gastados y con muchas marcas de uso.

El desayuno bufet se sirve en la quinta planta del hotel en la que hay una terraza con unas buenas vistas de Andorra.




El bufet cuenta con un surtido de productos algo justo, se echa en falta más variedad y en algún caso cantidad para reponer cuando algo se acaba, una comensal preguntó por más sandía y la informaron que no quedaba más. Si hubiese sido más tarde habría sido algo comprensible, pero se terminó antes de la mitad del servicio y la sandía es precisamente un producto con alta demanda en fechas de calor.

Disponen de varias máquinas de café, un exprimidor con naranjas naturales para hacerte tu propio zumo, bollería, pocos tipos de pan, cereales, fruta, yogurt, embutidos, huevos que te puede preparar en el momento un cocinero que hay allí, bacon, salchichas…


Una recomendación, si te alojas en el Acta Arthotel, merece la pena madrugar un poco para coger un buen sitio en el salón para desayunar.

El hotel dispone de un pequeño spa muy agradable con servicios de masajes y tratamientos faciales y corporales. Hay que pagar por usarlo al igual que por los masajes y tratamientos que hay que reservarlos con antelación.


Nuestra estancia en el Acta Arthotel fue muy agradable, disfrutamos mucho y sobre todo agradecemos la atención recibida por parte de los empleados de recepción que sin duda han sido lo mejor en esta visita, en especial la señorita Amat de la que vuelvo a destacar su buen hacer y profesionalidad.

Volveremos de nuevo sin duda.
















No hay comentarios :

Publicar un comentario