viernes, 24 de febrero de 2017

Hacer algo creativo cada día te hará más feliz según la ciencia ¡comprobado!

«La creatividad es inteligencia divirtiéndose», dijo Albert Einstein y estaba en lo cierto La creatividad no es simplemente una función cognitiva sino que también implica nuestras emociones

La creatividad no se limita al mundo artístico, se puede ser creativo en la cocina, a la hora de contar cuentos, en el camino al trabajo o al cole. Se abre un mundo de infinitas posibilidades creativas.

Un estudio realizado en la Universidad de Otago y publicado recientemente en la Journal of Positive Psychology indique que la creatividad está indisolublemente ligada al bienestar y la felicidad.


La espiral ascendente de bienestar y felicidad


Estos psicólogos reclutaron a 658 personas, con quienes trabajaron a lo largo de 13 días para analizar el efecto de la actividad creativa en sus estados emocionales. Cada día, los participantes debían documentar en un diario cuánto tiempo destinaban a tareas creativas, así como los cambios en su estado de ánimo, tanto positivos como negativos, que experimentaban como resultado.

Al terminar el experimento, los psicólogos descubrieron que quienes dedicaron más tiempo a las actividades creativas se sumieron en lo que llamaron una «espiral ascendente de bienestar y creatividad». Estas personas aseguraron sentirse más a gusto consigo misma, más felices y más satisfechas. Además, mantenían una actitud más positiva a lo largo de la jornada. Y lo curioso es que estos efectos positivos se mantenían incluso al día siguiente.

Sin embargo, quizá lo más interesante es que «no es necesario tener una personalidad particularmente creativa, ni tener habilidades artísticas especiales para aprovechar los beneficios de las actividades creativas que atrapan nuestra atención y en las cuales nos imbuimos ocasionalmente», afirmaron los investigadores.

Esto nos indica que, aunque no seamos los próximos Picasso, podemos entrenar los músculos de la creatividad. De hecho, la creatividad puede expresarse de mil maneras diferentes y a través de diferentes actividades, desde escribir hasta tejer o incluso cocinar. Lo importante es dejar que las nuevas ideas fluyan y disfrutar.


¿Por qué la creatividad promueve la felicidad?

«El que no inventa, no vive», —Ana María Matute.
El acto de crear es muy especial ya que implica aprender a fluir. El concepto de flujo de Mihály Csíkszentmihályi indica un estado óptimo de conciencia en el que nos sentimos llenos de energía y nos imbuimos por completo en la tarea, olvidándonos del mundo. En ese estado desaparecen las preocupaciones y tensiones porque nos centramos completamente en el aquí y ahora.

De hecho, se ha apreciado que, cuando entramos en ese estado nuestras ondas cerebrales fluctúan entre las ondas alfa y theta, las ondas alfa se aprecian cuando nos relajamos o soñamos despiertos y las ondas theta aparecen durante la meditación profunda y la visualización. Por eso, no es extraño que el acto de crear nos haga felices ya que es, de cierta forma, una potentísima técnica de relajación.

La creatividad siempre es un acto de descubrimiento. Erich Fromm afirmó que «la creatividad requiere tener el valor de desprenderse de las certezas», lo cual nos obliga a liberarnos de viejos esquemas y emprender nuevos caminos. Al crear no solo producimos algo original sino que expandimos un poco nuestros límites y ponemos a prueba nuestras capacidades. Por eso, tanto el camino como el resultado final generan satisfacción y una sensación de empoderamiento inigualables.

¡Se creativo/a y disfruta!

Beatriz Guerrero para Tigum Magazine

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